Sobre un camino en concreto, unos apuntes a tener en cuenta.
-Lugar: El adarve de la Muralla de Lugo.
-Decisiones a tomar: Planteamiento del recorrido, clima, hora, punto de acceso, sentido del recorrido, tiempo estimado.
-Elecciones: Paseo con calma, día nublado pero seco, un par de horas antes del anochecer, rampa de la puerta de Santiago, horario.
No son tan banales como aparentan, condicionan completamente la experiencia y deben ser tenidas en cuenta:
La Muralla está muy transitada prácticamente todo el día y hay desde quien entrena para una prueba deportiva al que saca al perro para que cague allí (y no limpia), pasando por otros que van a hacerse fotos o simplemente pasear. Cambia y mucho el cuento.
No hay cobijo, y un día con algo de lluvia, viento o frío endurece la experiencia.
Está abierta las 24 horas del día, con acceso gratuito, y tiene un anillo de luces, que funcionan a veces. El firme es irregular, y con poca luz pueden originar disgustos.
Se accede desde dentro del recinto y tiene una, dos rampas, 5 escaleras y un ascensor distribuidas con cierta regularidad.
Dependiendo del punto de inicio, hay dos opciones claras. En una hay un tramo de pendiente moderada y en la otra una subida casi constante.