No recuerdo bien la escena, pero creo que, sin venir mucho a cuento, a Forrest Gump simplemente le da por correr. Durante meses es algo que ha arraigado con tanta fuerza en él que ocupa todo su tiempo.
Tú, seas, quien seas, hagas lo que hagas, vivas como vivas, en algún momento vas a ser consciente de ti mismo (hola Skynet). Ese flujo constante de información tiene una infinidad de recorridos en tu mente. Esos cuantos puede que entren y salgan sin dejar el menor poso, fruto de nuestros propios filtros. O puede que se vayan por otro camino y se almacenen para, más adelante, formar una idea.
Esto es lo que me interesa del asunto, el origen.
— Parece que esta noche son todo referencias cinematográficas —
Me voy a apoyar levemente en el argumento de la película de Nolan.
Ese cuanto de información puede ir derivando, interactuando con otras muchas con forma de recuerdos para, en algún momento, constituir una frase, una unidad clara de información, una idea. Esa idea puede a la vez quedarse en el recuerdo, desaparecer sin más o desencadenar un comportamiento que afecte a tu personalidad de modos imprevisibles y que chocan con la propia lógica del usuario. Y sin embargo, se asientan y permanecen.
Creo que fue un proceso de este tipo lo que llevó a que, por ejemplo, me guste ver Eurovisión aún cuando no soporto los programas de ese tipo de música o sólo le vea costuras al formato.
Lo… lo siento mucho. Este relato participa en el #relatosBrotes de @divagacionistas